El moho es un hongo que crece muy frecuentemente tanto en espacios abiertos como en el interior del hogar, sobre todo en ambientes húmedos y con baja o escasa luz solar y ventilación. El mayor problema es que, además de ser antiestético, puede ser nocivo para la estructura del muro afectado y la pintura que lo protege y decora y de la propia salud de los habitantes de la vivienda, quienes pueden llegar a manifestar problemas de índole respiratorio o reacciones alérgicas en la piel y las mucosas (ojos, nariz, boca, etc.). Los mohos u hongos requieren para su crecimiento de algunos de los siguientes factores: Humedad generada por la acción humana: bañarse, cocinar, respirar, secado de ropa en las habitaciones, guardar en placares ropa o calzado humedecidos por la lluvia, etc.
El primer paso para terminar con el moho es limpiar las manchas verdes negruzcas que aparecen en las paredes o cerámicos, tanto del baño como de la cocina o en cualquier otro lugar donde se generara su desarrollo. Para ello, existen varios productos que pueden resultar efectivos: Lavandina: preparar una solución con un 20 o 25% de lavandina en agua, colocarla en un pulverizador o mojar con un trapo, humedecer la zona afectada y esperar unos minutos a que la pared se vaya blanqueando. Luego, pasar un cepillo o esponja por el sector humedecido y enjuagar con abundante agua limpia. Repetir este procedimiento dos o tres veces para asegurarse su acción en profundidad.
Lo principal es considerar modificar las condiciones que generaron el exceso de humedad en los interiores: eliminar las formas de calefacción inadecuadas (estufas con salida al exterior), mejorar la ventilación de los ambientes mediante rejillas colocadas en forma cruzadas, reparar las pérdidas de agua y dejar secar las paredes, solucionar las filtraciones mediante el uso de productos impermeabilizantes en los exteriores. El mercado provee de excelentes pinturas antihongo que tendrán un buen comportamiento aun sin mejorar las condiciones del ambiente. Otro producto con características sobresalientes son los que están formulados con resinas de caucho y se los conoce como antihumedad. La película de estas pinturas es transpirable, o sea permite que restos de humedad se evaporen fácilmente sin levantamientos ni ampollamiento de las mismas.