
Es muy común que junto al otoño les llegue a los propietarios de viviendas la necesidad de asegurar la impermeabilización en los techos en busca de evitar el ingreso de agua cuando llueve. Sin que deje de ser una decisión acertada, se trata de una tarea que puede realizarse en cualquier época del año, sobre todo en un país con la diversidad de climas como lo es el nuestro.
Como toda tarea que implique pintar, la impermeabilización de techos y terrazas depende de varios factores que se analizan a continuación a los fines de lograr el resultado esperado y una prolongada durabilidad. Como punto de partida lo primero que debe respetarse es proteger todo lo que esté expuesto a la intemperie. Para esto, deben revisarse el estado de las carpetas y/o baldosas, viejas pinturas impermeabilizantes y comprobar además su estado de conservación, juntas de dilatación, grietas, muros perimetrales, rejas, ductos de ventilación, encuentros de techos, embudos pluviales, caída del agua, etc.
Para detectar un punto de filtrado, debe tenerse en cuenta que, por lo general, existe una correlación entre las manchas de humedad en el interior y el ingreso de agua del exterior. En lo que respecta a membranas asfálticas, los techados rara vez solucionan los problemas de filtraciones de estas. Esto se debe a que cumplen principalmente una función estética y de transitabilidad. El mercado actual ofrece una amplia variedad de productos para la impermeabilización desde los techados convencionales de base emulsión acrílicas elastoméricas hasta las novedosas membranas poliuretánicas que en realidad son acrílica-poliuretánicas.
Si bien ambas tecnologías ofrecen toda una serie de ventajas, la realidad es que se comportarán adecuadamente y por largo tiempo únicamente si se las aplica respetando lo siguiente:
- Las superficies deben estar limpias, secas y firmes.
- Eliminar totalmente productos asfálticos que no se encuentren totalmente secos.
- Eliminar productos anteriores que no estén firmes o presenten ampollados. Sobre carpetas y baldosas cerámicas, lavar con solución de ácido muriático al 30% y enjuagar.
- Diluir la primera mano del impermeabilizante mínimo con 30% de agua.
- Respetar los rendimientos indicados por los fabricantes permitiendo un oreo adecuado
entre manos (mínimo de 4 horas a temperaturas de 20 °C).
- Aplicar los techados contemperaturas superiores a los 5°C y no aplicar con temperaturas altas del piso.
Al momento de pintar hay que tener en cuenta cuáles son los tratamientos más adecuados para cada caso:
Estado de las carpetas y/o baldosas: como se dijo anteriormente las mismas deben estar secas
y limpias. De no ser así, se recomienda el lavado con agua y detergente. También se puede
utilizar hidrolavadora. Si las superficies estuviesen pulverulentas se recomienda la aplicación
de un fijador al aguarrás convenientemente diluido. En el caso de que las superficies fuesen
muy lisas, aplicar una o dos manos de ácido muriático al 30 o 40% diluido en agua. Enjuagar y
dejar secar.
Si las pinturas anteriores se encontraran en buen estado solo será necesario lavarlas y dejarlas
secar antes de pintar. Caso contrario, eliminar todas las pinturas que no estén firmemente
adheridas al sustrato, así como las que se encuentren con ampollas. Comprobar cuál fue la
causa del desprendimiento y/o ampollamiento y solucionar.
- Juntas de dilatación: es de fundamental importancia revisar el estado de las juntas de
dilatación de las terrazas; deberán encontrarse en buen estado, con un material flexible en su
interior y otro elástico adherido a los costados. El primero se denomina fondo de junta y puede
estar constituido por trozos de madera, poliestireno expandido, papel o goma espuma. El
segundo, ocupando un poco más de la mitad de la profundidad de la junta, cumple con el
cometido de impedir que el material elástico se adhiera al fondo de la junta y se desprenda de
los laterales. Siempre es conveniente proteger las juntas con la colocación de una venda
elástica a lo largo, pegada con el mismo material que se utilizará para pintar y proteger el
techo. Si las mismas están rellenas con una pintura asfáltica o brea, eliminar totalmente y
proceder de la misma manera que está detallado en el párrafo anterior.
- Grietas: frecuentemente las apariciones de grietas en las terrazas se asocian a los
movimientos de dilatación y contracción de las mismas. Por lo tanto, para su reparación se
deberá proceder, mediante el uso de una amoladora o herramienta cortante, a agrandarlas en
forma de “V” para permitir el ingreso del material elástico en su interior; de la misma manera
que en el caso de las juntas se aconseja reforzar su protección mediante el uso de vendas
elásticas. El mercado ofrece varios tipos de selladores elásticos para reparar tanto juntas como
grietas, los de base agua que exigen ser protegidos de la lluvia debiéndose aplicar dos o más
manos de relleno, los poliuretanos tradicionales que son incompatibles con el agua o la
humedad del sustrato, y por último, los poliuretanos silanizados o modificados de total
compatibilidad con las superficies húmedas y que secan aún en inmersión.
- Muros perimetrales, rejas y otros: la protección de las terrazas estaría incompleta sin la
adecuada protección de los muros perimetrales. Es de fundamental importancia esta
protección que puede realizarse con la misma pintura del techo o con un impermeabilizante de
pared. Lo importante es entender que los muros perimetrales, si no están protegidos,
permitirán el ingreso de agua arruinando el trabajo de impermeabilización de techos. De haber
grietas y fisuras, proceder de la manera ya indicada. Obrar de la misma forma si hubiese rejas
perimetrales y prestar especial atención a la unión del metal con la mampostería; es muy
frecuente encontrar que existen rupturas en esa zona por la diferencia de dilatación y
contracción de los metales y el cemento.
- Ductos de ventilación: estos deben sellarse perfectamente en la unión con la mampostería
mediante la utilización de un sellador poliuretánico o silanizado y luego pintar con el techado.
También suele aplicarse en el caño y el techo -en la unión entre ambos- una venda elástica
para mejorar la impermeabilización. Los caños de ventilación siempre deben tener un
sombrerete para evitar el ingreso de agua.
- Encuentros de techos: en los desniveles y/o encuentros entre diferentes techos debe
prestarse especial atención a la unión de estos colocando un sellador de origen poliuretánico, luego
proteger mediante el uso de una venda o manta elástica para disminuir el efecto de los
movimientos entre ambos. Impermeabilizar después con el producto seleccionado.
- Caída del agua: el posible deslizamiento de agua hacia la zona contraria de la ubicación de los
embudos de descarga es mucho más frecuente de lo que se supone. La falta de caída de las
terrazas o la acumulación de agua en determinadas zonas genera un desgaste más acelerado
de las pinturas y aumenta la posibilidad de aparición de filtraciones. En este sentido, se hace
necesario entonces realizar previamente una prueba del correcto deslizamiento del agua por la
terraza antes de proceder al pintado de las mismas y si existiese esta patología se podría
corregir mediante la utilización de morteros de rápida habilitación y de bajos espesores.
La tecnología ha desarrollado excelentes productos que bien aplicados y en los espesores
correctos brindan garantía de duración que oscila entre los 5 y 20 años. Además, hay un factor
no menos importante y es la existencia de pinturas impermeabilizantes con muy bajo efecto
de contaminación al medio ambiente. Se pueden conseguir en el Mercado productos cercanos
a “cero” Componentes Orgánicos Volátiles (VOC), o sea, que no perjudican ni colaboran con la
destrucción del ambiente ni con el calentamiento global.
Si ya estás decidido a reparar tu techo y te quedaste con alguna duda, te sugerimos que visites
una de nuestras sucursales, donde uno de nuestros vendedores técnicos te orientará para
hacer un trabajo de alto nivel.
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